Limpia y lubrica periódicamente la cadena y la transmisión. Usa una brocha seca y aceite adecuado.
Comprueba la presión de los neumáticos, usa un medidor de presión y sigue las indicaciones del fabricante.
Mantén tu bicicleta limpia y seca, evita la exposición a la humedad.
Comprueba la zapata de los frenos, han de estar en buen estado y bien ajustadas.
Adapta el sillín y el manillar a tu estatura para que puedas conducir cómodamente.
Limpia las luces y comprueba que su potencia de luminosidad es correcta.

Consejos

de mantenimiento